Endodoncia en Jerez
Salvar tu diente siempre es la mejor opción
Ese dolor que aparece al tomar algo frío, que late por la noche o que no te deja masticar de un lado tiene solución. Y en la mayoría de los casos, sin necesidad de perder el diente.
Así es nuestra endodoncia en Jerez
Un tratamiento que llega al origen del dolor
Dentro de cada diente hay un tejido llamado pulpa, formado por nervios y vasos sanguíneos. Cuando una caries profunda, una fractura o un golpe alcanzan esa zona, la pulpa se inflama o se infecta y aparece un dolor intenso que no desaparece por sí solo.
La endodoncia, conocida popularmente como “matar el nervio”, consiste en retirar esa pulpa dañada, limpiar y desinfectar a fondo los conductos del interior de la raíz y sellarlos después para que las bacterias no vuelvan a entrar. Se realiza con anestesia local, por lo que el procedimiento es mucho más llevadero de lo que muchos pacientes imaginan.
En la Clínica Dental Paula Sánchez empezamos siempre con una exploración y las pruebas necesarias para conocer el estado del diente y de sus raíces. Así decidimos si la endodoncia es el tratamiento indicado y te explicamos cada paso con claridad antes de empezar.
Ventajas de nuestra endodoncia en Jerez
Conservar lo natural tiene muchas ventajas
Mantener tu propio diente, siempre que sea posible, es la opción más conservadora y la que mejor preserva la función de tu boca. Estas son algunas de las razones por las que recomendamos la endodoncia frente a la extracción.
Adiós al dolor
Al eliminar el tejido inflamado o infectado, desaparece la causa del dolor y vuelves a masticar con normalidad.
Conservas tu diente natural
Evitas la extracción y mantienes tu propia pieza, sin necesidad de recurrir a un implante o una prótesis.
Frenas la infección
Desinfectar y sellar los conductos impide que la infección se extienda al hueso o a otras piezas.


Después de nuestra endodoncia en Jerez
Una recuperación sencilla y sin sobresaltos
Tras el tratamiento es normal notar cierta sensibilidad al masticar durante unos días, que suele controlarse con la medicación que te indiquemos. La mayoría de pacientes retoma su rutina ese mismo día, simplemente evitando masticar con fuerza en el lado tratado hasta que el diente esté restaurado.
Un diente endodonciado puede volverse más frágil con el tiempo, sobre todo si había perdido mucha estructura. Por eso, en muchos casos recomendamos protegerlo con una reconstrucción o una corona, que le devuelve la resistencia y la estética para que siga funcionando durante muchos años.
Con una buena higiene y revisiones periódicas, un diente tratado puede acompañarte durante mucho tiempo. Si notas molestias, sensibilidad o inflamación en la encía, no esperes a que el dolor vaya a más: cuanto antes lo valoremos, más fácil será conservar tu diente.


